CANCIONES DE SIEMPRE PARA SIEMPRE

 

PEPITO CONEJO

Pepito conejo
al bosque salió,
corre que te corre,-
desapareció.
-Ven, ven, conejito,
dice su mamá
-Ven , ven conejito
que te matarán-
De pronto aparece
un gran cazador
que de su escopeta,
¡pum, pum, pum!,
tres tiros soltó.
Salta el conejito,
salta el cazador,
llega a su casita,
la puerta cerró.
-Ven, ven, conejito-
dice su mamá-
-que buenos azotes
te tengo que dar-

 

SAN PANTALEÓN

San Pantaleón
qué, ¿cuantas son?
Veinticinco y el capón,
herradura
para la mula;
coche de oro
para el moro;
coche de plata
para la infanta;
cucurrucucú
que te vuelvas tú.

 

PITO, PITO

Pito, pito, gorgorito,
saca las vacas a veinticinco.
¿En qué lugar?
En Portugal.
¿En qué calleja?
en la Moraleja.
¡Esconde la mano
que viene la vieja!

 

 

LA PASTORA

Estaba una pastora
larán, larán, larito,
estaba una pastora
cuidando el rebañito.

Con leche de sus cabras,
larán, larán,larito,
con leche de sus cabras
mandó hacer un quesito.

El gato la miraba,
larán, larán, larito,
el gato la miraba
con ojos golositos.

Si tú me hincas la uña
larán, larán, larito,
si tú me hincas la uña
te cortaré el rabito.

La uña se la híncó,
larán, larán, larito,
la uña se la hincó
y el rabito le cortó.

A confesar la falta
larán, larán, larito,
a confesar la falta
se fue al padre Benito.

PASTORA
A vos padre, me acuso,
larán, larán, larito,
a vos padre me acuso
que le corté el rabito.

PADRE BENITO
De penitencia te echo
larán, larán, larito,
de penitencia te echo
que le des un besito.

El besito se lo dio
larán, larán, larito,
el besito se lo dio
y este cuento se acabó.

 

 

 

¿DÓNDE VAS ALFONSO XII?

¿Dónde vas Alfonso XII,
dónde vas triste de ti?
-Voy en busca de Mercedes,
que ayer tarde no la vi.
-Merceditas ya se ha muerto,
muerta está que yo ka vi;
cuatro condes la llevaban
por las calles de Madrid.
Al Escorial la llevaban
y la enterraron allí,
en una caja forrada
de cristal y de marfil.
El paño que la cubría
era azul y carmesí,
con galones de oro y plata
y claveles más de mil.
¡Ya murió la flor de mayo!
¡Ya murió la que reinaba!
¡Ya murió la flor de abril,
en la corte de Madrid!

 

ANTÓN PIRULERO

Antón, Antón
Antón Pirulero,
cada cual,
cada cual,
que atienda a su juego
y el que no lo atienda,
pagará una prenda.


LA SILLITA DE LA REINA

A la sillita la reina,
que nunca se peina,
un día se peinó
cuatro pelos la sacó.